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INTRODUCCION:
A los niños les encanta oír y reproducir ruidos. Cuando cogen
los objetos lo primero que hacen es explorarlos al máximo, el
sabor, tacto, sonido que reproduce.
Improvisar es fácil con
botes, cajas, cacerolas, cosas que reproduzcan sonidos
diferentes como el cartón, madera, metálico, etc.
Se pueden fabricar
sonajeros con botes con arroz, legumbres, tuercas, tornillos,
canicas, piedras, bolas de papel, agua con jabón para ver las
burbujas, también podemos pintarlos o forrarlos con papel de
colores y así le enseñaremos a hacer parejas y asociar
colores, no utilizar botes de cristal o de fácil apertura.
Les llama también mucho
la atención si un objeto cabe dentro de otro objeto. Con el
tubo de un rollo de papel y pelotas de diferentes tamaños o
también podemos poner tubos de diferentes tamaños y colores
con pelotas de colores y tamaños igual a los tubos para meter
cada pelota con su color y tamaño.
Los padres son muy
importantes, deben colaborar en todo, el niño aprende de ti,
tu eres su maestro.
A continuación les
enseñamos las etapas del niño y algunas actividades para
desarrollar cada una:
La llegada al mundo:
arriba

Nace con el reflejo de andar, si le ponemos apoyado en el
suelo hace intención de andar pero hay que practicarlo, sino
desaparece.
Nacen con vista, ven a
una distancia de 20-25 centímetros pero solo distingue bultos
no ve detalles.
Debemos hacerles seguir
objetos con la mirada dentro de su campo de visión. Reacciona
a la luz.
Oye perfectamente, los
ruidos agudos le molestan, le sobresaltan y se asustan, en
cambio le gustan y relajan los suaves, ponerle música suave,
en el vientre materno ya oye y reconoce tu voz. El padre
también debe hablarle a la barriguita porque cuando llega al
mundo también reconoce su voz, le da seguridad al bebé
escuchar la voz de su padre.
Reconocen el olor de
sus padres, sabe donde buscar la comida ya que reconoce el
olor del pecho de la madre, otro sabe que no es el suyo. Un
recién nacido de aproximadamente 4 o 5 días suele mamar de 8 a
12 veces en un día, si no le diésemos esa cantidad podría
faltarle alimento. Suelen adelgazar unos gramos durante la
primera semana es normal, suelen tardar unos días en comer lo
suficiente para empezar a ganar peso, cuando se estabilicen
empezarán a ganar peso rápidamente. Suelen dormir de 16
a 17 horas al día.
arriba
A
las cuatro semanas,
sonríe cuando duerme profundamente y a
las ocho semanas
comienza a sonreír a la gente.
A las doce
semanas copia las expresiones de
los demás y a las dieciséis
semanas comienza a girarse cuando oye una voz,
distingue idiomas. Si llora basta con que nos vea cerca, no
siempre cogerlos en brazos, hablarle y acariciarle. No tienen
conciencia de tiempo, hay que establecer siempre los mismos
hábitos, el baño a la misma hora todos los días, el paseo, las
tomas, etc., no cambiarlos hay que acostumbrarlo a ellos.
A los seis meses coge manía o
cariño a algunas personas, teme a la gente que no conoce, te
busca si te escondes, te extraña si no estas, conviene dejarle
con otras personas de vez en cuando para que se acostumbre a
estar sin ti.
A los siete meses ven
ochocientas veces mejor que cuando nació, reconoce su nombre y
distingue varios tonos de voz. Ya reconoce sabores y lo que le
gusta y lo que no. Golpea objetos y se los lleva a la boca.
A los ocho meses se giran
cuando lo llaman. Si ve su reflejo en el espejo piensa que es
otro niño, le gusta la compañía de otros niños pero no
comparten sus cosas. Quiere participar en las conversaciones
de los adultos, en las comidas debemos integrarle con nosotros
en la mesa y hablarle y dirigirse a él.
arriba
A los nueve meses atrapa objetos
que están suspendidos en el aire, podemos atar al techo cintas
largas con objetos para que los atrape y los balancee. Se pasa
objetos de una mano a la otra y utiliza los dedos
individualmente. Empieza a investigar las distancias, por ello
lanza los objetos y el tiempo que tardas en devolvérselo, hay
que recogérselo tantas veces como sea necesario.
A los once meses
empieza a percibir la profundidad con la vista, antes
el mundo era plano para él, por ejemplo la profundidad de las
escaleras hacia abajo, normalmente se va porque le da miedo,
pero por si acaso poner una barrera de seguridad. En esta
etapa empieza a buscar cosas. Respecto al oído responde a
indicaciones, reconoce canciones, sonidos, nombres de
personas, etc. Empieza a explorar con las manos.
Al año
tiene miedo de estar solo. Empieza a entender algunas
cosas, si le dices ¡No! se queda parado. Le gusta que le hagan
reír, le gusta llamar la atención, comienza a expresar
alegría, celos, etc. Se anticipa a las cosas si te ve llegar
con el abrigo sabe que se lo vas a poner y te abre los brazos
para que se lo pongas.
A los dieciséis meses
busca cosas que le escondes, su vista es como la de un adulto
al igual que el oído y empieza a comprender algunas palabras.
En cuanto al tacto ya da palmas y gira objetos con las manos.
arriba
A los dieciocho meses mantiene
el equilibrio con un solo pie pero no mucho tiempo. Anda con
las piernas separadas y se apoya en todos los sitios, el mejor
maestro para comenzar andar es tenerlos en el suelo, primero
empezará a gatear y el siguiente paso es ponerse de pie y dar
sus primeros pasos. Si no anda debería gatear con normalidad,
lo importante es que empiece a desplazarse de un sitio a otro,
no hay que preocuparse, tarde o temprano empezará a andar.
Comienza a usar triciclos y correpasillos, no es recomendable
utilizar en ningún momento el taca-taca, le arquea las
piernas. Le cuesta trasladar juguetes mientras camina y sube y
baja escaleras a cuatro patas.
A los veintidós meses,
ya se reconoce en el espejo y en fotos recientes, en las que
son suyas de bebé no se reconoce y piensa que es otro niño.

A los dos años, sube y baja
de la silla, escaleras, sofá, etc., sin parar, es muy
inquieto. Empieza a manipular puzzles, los de madera de piezas
grandes y de animales son los más recomendables para
empezar. Comienza a trepar por lugares que no les supone
dificultad y le encanta mover las sillas, sobre todo
arrastrarlas de un lado a otro Empieza a poner unas cosas
encima de otras y hace torres con piezas. Comienza a destapar
envases, lo más recomendable es no tener los que sean
peligrosos a su alcance. Le encanta desenvolver paquetes
aunque no sean suyos, es muy curioso.
Comienza a nombrar
objetos. Reconoce los conceptos de dentro, debajo y encima,
hay que practicarlo con ellos siempre que se pueda. Comienza a
imitar a las personas que conoce y a jugar con otros niños,
pero no siente empatía por ellos. Él no sabe que si golpea o
muerde hace daño, pero si se da cuenta de que hace llorar y se
preocupa. Si tiene hermanos juega con ellos.
arriba
De los dos a los tres años
sigue creciendo y a los
cuatro años ya tiene la mitad de la estatura de un
adulto. La media está entre 5 y 7 centímetros por año y el
peso entre 2 y 3 kilos.
Las caídas empiezan a
ser más peligrosas, porque los huesos son menos flexibles y
comienza a haber fracturas, no siente el peligro, corre,
salta, etc., hay que tener mucho cuidado, pero no prohibirle
que lo haga, debe aprender. Utiliza lápices de colores por eso
hay que dejarle que pinte y se exprese. Empieza a vestirse y
comer solo, debemos animarle a que lo haga y premiarle y
felicitarle cuando lo haga bien.

A los tres años
diferencia entre mucho y poco, también distingue
colores no sólo los básicos. Comienza a diferenciarse de
los demás por lo que lleva puesto, por ejemplo si lleva unos
pantalones vaqueros dirá que es el niño de los pantalones
vaqueros. Empieza a distinguir sexos, ya ve las diferencias
entre niño y niña.
A esta edad son muy
posesivos y no comparten nada que sea suyo, también empiezan
las peleas, pero ya va manteniendo conversaciones con los
niños de su alrededor. Es más comprensivo y tiene menos
berrinches pues sabe que no todo se soluciona llorando y
protestando. Comienza a sentir empatía por los demás. No sabe
que es mentir, nosotros sabemos que nos está mintiendo pero él
no lo sabe, nunca debemos decirle que no mienta, él no sabe
que es eso.
De tres a seis años
en esta etapa crecen mucho más rápido y comienzan a
tener apariencia más atlética, la forma de bebé desaparece y
las piernas empiezan a alargarse. Como tienen más fuerza,
comienzan a hacer más cosas como practicar deportes,
actividades, etc. A partir de esta edad ya tienen menos
enfermedades y si las tienen ya son menos graves. Sus dibujos
son abstractos para nosotros, pero para ellos tienen
un significado, saben lo que es pero no lo expresan
perfectamente. Para cualquier cosa que hace tiene una
explicación o una teoría, no lo hace por hacer, él se crea su
propia historia para todo. Se relaciona más con otros niños y
juega con ellos, pero le cuesta un poco todavía.
arriba
A partir de los seis años
ya se considera infancia intermedia, tienen
enfermedades víricas como catarros, infecciones de garganta,
pero cosas de menor importancia.
De seis a doce años
ya son más diferentes, en esta etapa se notan más
cambios externos e internos, son más altos, delgados y
fuertes, aunque las estadísticas de obesidad infantil son muy
altas. Sin embargo las niñas pierden la barriguita más
tarde por la etapa que pasaran más adelante como la
menstruación. Necesitarán ese tejido graso más adelante para
cuanto algún día llegue el embarazo.
Hacia los diez años
las niñas son más altas que los niños y desarrollan
antes, más adelante los niños dan el estirón y superan a las
niñas. Según las estadísticas, de media los niños son más
altos y más fuertes que las niñas. Ellas tienen más equilibrio
y mejores movimientos de precisión. A esta edad, ambos saltan
con mucha precisión y equilibrio, también poseen más precisión
en el equilibrio sobre un pie, barras, lanzan cosas, etc.
Ambos comienzan a jugar juntos. En esta etapa ya comienza a
verse si van a ser zurdos o diestros, pues cogen más fuerza en
una mano que en la otra, podríamos empezar a rectificarlo.
Comienza a pensar con lógica y son menos egocéntricos, ya
ordenan y hacen series.
Trabaja con números y conoce la diferencia entre tiempo y
espacio. Distingue entre realidad y fantasía. Saben mentir
perfectamente, antes no sabía.
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